Conseguir llevar el Gran Recapte d’Aliments y a sus promotores, la Fundació Banc dels Aliments, a la popularidad social, institucional y empresarial de la que goza hoy en día fue un trabajo de cinco años.
El primer paso fue replantear y rejuvenecer tanto la imagen de marca de la Fundació así como también su mensaje a difundir.
Bajo el concepto “cuanto más ayudamos, más llenos nos sentimos” se proyectó una gráfica donde un corazón actúa como un recipiente de carga solidaria. Esta alegoría visual sirvió como punto de partida para elaborar el resto de adaptaciones que definen aún todo el material corporativo de la entidad.
A parte de rejuvenecer la imagen debíamos aclarar el trabajo que realizaba la fundación. Con este simple gráfico intentamos explicar el funcionamiento del Banc dels Aliments; El banc distribuye los alimentos a las entidades sociales. Éstas los reparten entre la gente más necesitada. Y son las empresas las que abastecen al banc.
Las campañas para el Gran Recapte d’Aliments se desarrollaron durante cuatro años consecutivos mediante una estrategia de prescriptores como Joan Manel Serrat o Ismael Prados. Si bien el estilo gráfico evolucionó (de tintes más dramáticos a ambientes más festivos), en los tres primeros años se mantuvo el mensaje gracias, en parte, al gran éxito que la iniciativa alcanzó. El cuarto año, el conocimiento del Gran Recapte era tal que se optó por una creatividad basada en el texto y en una distribución informativa clara, directa y sencilla.